Con las prótesis fijas, recuperarás prácticamente el 100% de tu capacidad de masticación, lo que te permite comer casi cualquier alimento con total confianza. Con las prótesis removibles, la funcionalidad es muy alta, pero se recomienda tener precaución con alimentos muy duros o pegajosos, especialmente al inicio, para evitar movimientos. En ambos casos, el objetivo es que disfrutes de una dieta variada sin grandes restricciones.